Es un problema muy común. Haces lo posible por acostarte a una hora decente y dormir bien. Todos sabemos que ocho horas es lo óptimo: padres, médicos y maestros te lo dirán. Así que cuando alcanzas ese punto ideal de sueño y consigues esos 480 minutos, esperas despertar sintiéndote renovado.





Entonces, ¿por qué muchas personas no lo logran y qué puedes hacer al respecto?





En una encuesta reciente, solo 1 de cada 10 personas dijo que se despertaba sintiéndose completamente recuperada por la mañana. Y 1 de cada 3 personas entre 35 y 40 años afirmó que les cuesta dormir lo ‘suficiente’ para sentirse al 100%.





La mala higiene del sueño podría ser la culpable.





En promedio, a la mayoría de las personas les toma entre 10 y 20 minutos quedarse dormidas. Si tarda más, probablemente consumes demasiado café durante el día o sufres estrés. Si tarda menos, ¡probablemente necesitas acostarte más temprano!





La somnolencia matutina que muchos sentimos al despertar puede tardar hasta cuatro horas en desaparecer y empeora si no dormiste bien.





Si tu rutina de higiene del sueño necesita un reinicio, podrías sufrir de:





  • Olvidos
  • Fatiga
  • Estado de ánimo bajo
  • Estrés
  • Incapacidad para concentrarte




Y posteriormente podrías encontrarte en riesgo de:





  • Enfermedad cardíaca
  • Trastornos respiratorios
  • Aumento de peso




Entonces, ¿cómo puedes mejorar tu rutina de higiene del sueño y despertar sintiéndote rejuvenecido y listo para tu día? Prueba estos cuatro trucos fáciles.





Ilumina tu vida





Asegúrate de pasar suficiente tiempo al aire libre, bajo luz natural durante el día. Exponerte a la luz solar ayuda a fortalecer tu ciclo de sueño-vigilia, indicando a tu cerebro y cuerpo cuándo es hora de estar despierto y cuándo de dormir.





Crea un nuevo hábito





Adopta el hábito de acostarte a la misma hora todos los días. Pon un recordatorio de hora de dormir en tu teléfono o descarga una app que te avise que es hora de ir a la cama. Y cúmplelo.





Mantente alejado de las pantallas





Apaga tu portátil, deja el teléfono y evita dispositivos con luz de fondo antes de dormir. Idealmente, necesitas darle un descanso a tu cerebro durante una hora antes de cerrar los ojos. Lee un libro, por supuesto, pero no cedas a los gadgets: esa luz azul altera tu ciclo de sueño-vigilia.





Respira en él





¿Está tu dormitorio adecuadamente ventilado? Asegúrate de tener suficiente oxígeno en tu torrente sanguíneo para garantizar una buena noche de sueño. Recarga tus niveles de O2 al acercarte al final del día con un toque de oxígeno suplementario, como ClearO2.


Últimas Noticias

Esta secção não inclui de momento qualquer conteúdo. Adicione conteúdo a esta secção através da barra lateral.