La Mental Health Foundation publicó recientemente una estadística impactante, revelando que el 74% de las personas en el Reino Unido experimentan un estrés que consideran abrumador o que no pueden manejar.
Esta cifra es tanto alarmante como preocupante, ya que el estrés puede tener un impacto seriamente negativo en nuestra salud mental y física.
Y el hecho de que tantos de nosotros estemos sufriendo es una verdadera causa de preocupación.
Como adultos, llegamos a aceptar que el estrés es una parte normal de la vida. Y aunque es mejor evitarlo, puede incluso ser beneficioso en pequeñas dosis, especialmente cuando nos motiva a actuar y alcanzar nuestras metas. Sin embargo, cuando el estrés se vuelve crónico o abrumador, puede tener consecuencias significativas para nuestro bienestar general, y se ha vinculado a problemas de salud como ansiedad, depresión, hipertensión, enfermedades cardíacas e incluso cáncer. Es algo serio.
Entonces, ¿cómo podemos manejar mejor el estrés?
Para combatir el estrés, es importante entender qué lo causa y cómo afecta nuestro cuerpo y mente. Pero desafortunadamente, no hay una respuesta rápida, fácil y única para todos. En general, el estrés puede ser causado por una variedad de factores, incluyendo el trabajo, las finanzas, las relaciones y preocupaciones de salud. ¿Te suena familiar?
Cuando experimentamos estrés, nuestro cuerpo libera cortisol y otras hormonas que nos preparan para una respuesta de lucha o huida. Esto puede ser útil en ráfagas cortas, pero cuando el estrés es crónico, nuestro cuerpo está en un estado constante de alta alerta, lo que puede tener efectos negativos en nuestra salud.
Los síntomas del estrés pueden sentirse diferentes para cada uno de nosotros, pero los signos comunes incluyen aumento de la frecuencia cardíaca, tensión muscular, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, irritabilidad, trastornos del sueño y sentimientos de agobio o ansiedad. Algunas personas también pueden experimentar cambios en el apetito, problemas digestivos o molestias físicas. Es asombroso el impacto que puede tener.
Entonces, ¿cuál es la solución?
La buena noticia es que existen numerosas estrategias y técnicas que podemos usar para manejar y reducir el estrés. Pero primero y ante todo, es importante identificar las causas raíz y tomar medidas para abordarlas.
También podrías probar estas ocho estrategias simples para reducir el estrés. ¿Quizás hay algunas que podrías implementar hoy?
Sacúdelo
El ejercicio regular puede ayudar a reducir el estrés y mejorar tu estado de ánimo. Y eso no significa necesariamente salir a correr. Mover tu cuerpo de una manera que te guste es tan bueno para tu bienestar como ir al gimnasio. Ya sea estirarte en la sala, bailar en la cocina o trabajar en el jardín, todo es bueno para tu cuerpo y mente.
Practica técnicas de relajación
Los ejercicios de respiración profunda, la meditación y la atención plena pueden ayudar a calmar la mente y relajar el cuerpo. Hay cientos de excelentes tutoriales en Youtube, o tal vez únete a una clase y desestrésate con amigos.
Nutrítete
Come comidas nutritivas, duerme lo suficiente y evita el exceso de cafeína, alcohol y tabaco, si puedes. Cuídate desde adentro hacia afuera.
Habla sobre ello
Haz tiempo para hablar con un amigo, un familiar o un terapeuta sobre tus sentimientos y preocupaciones. Dicen que un problema compartido es un problema a medio resolver. Y no están equivocados.
Gestiona tu tiempo
Prioriza tareas, establece metas realistas y divídelas en pasos manejables. Y eso no es solo para el trabajo. Lo mismo aplica para tu vida en casa. ¡Y cuando sea posible, delega!
Tómate un descanso
Incorpora pasatiempos, tiempo de ocio y actividades que te traigan alegría durante la semana. Planea viajes, haz excursiones y asegúrate de reservar algo de tiempo cada día para alejarte de lo que te causa estrés.
Practica el autocuidado
Sabemos que esto puede ser difícil para algunas personas. Pero cuidar tus necesidades físicas y emocionales, participar en actividades que fomenten la autocompasión y realmente cuidar de ti son clave para mantener la cabeza en alto y reducir tus niveles de estrés.
Busca apoyo
El estrés no tiene que ser abrumador o persistente. Considera acudir a un profesional de salud mental o a tu médico de cabecera para recibir orientación y apoyo.
Y recuerda, aunque el estrés es una experiencia común que afecta a tres cuartas partes de la población, no tenemos que sufrir en silencio. Al tomar medidas para manejar nuestro estrés a diario, podemos mejorar drásticamente nuestra salud y bienestar tanto a corto como a largo plazo.

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