Solo pensar en la Navidad puede ser agotador, ¿verdad? Están los compromisos familiares interminables (y las disputas), la fiesta de Navidad del trabajo, la compra de regalos, la planificación de la comida, la limpieza de la casa, el fin del trimestre, la celebración… la lista no termina.
No es de extrañar que una reciente encuesta de Salud Mental Reino Unido revelara que tres de cada diez británicos dicen que su salud mental se desploma durante la temporada festiva.
La presión de recibir invitados, dar el regalo perfecto, mantener a todos contentos y encontrar el dinero para hacerlo todo puede ser demasiado. Además, al llegar diciembre, más del 31 % de las personas reportan que sufren noches sin dormir mientras se quedan despiertos preocupándose por hacer que el Gran Día sea especial. Suena muy familiar, ¿no es así?
Entonces, ¿qué puedes hacer para asegurarte de que tu bienestar no se deteriore a medida que la Navidad se acerca?
Prepárate
Tanto en cuanto a cómo vas a pasar las próximas semanas, como en cómo vas a cuidarte mientras estás ocupado poniendo a los demás primero. Haz listas, delega, haz pedidos anticipados y reserva tiempo para descansar. Compra en cantidad vitamina C, equinácea, saúco negro y otros fortalecedores del sistema inmunitario. Tómalos a diario como parte de tu dieta o abastece suplementos para mantener alejados los resfriados, la gripe y otras molestias invernales.
Presupuesta
Todo forma parte de estar preparado. Recuerda que el día de pago de enero está más lejos de lo habitual. Revisa tus ingresos y gastos mensuales y establece un presupuesto estricto para la Navidad y cúmplelo.
Sal a la calle
Haga el tiempo que haga, estar al aire libre es bueno para tu salud mental y física. Mantente en forma mientras se acerca la Navidad respirando aire fresco, moviendo tus huesos y disfrutando del paisaje. Cada día.
No te excedas
Esto se aplica a todo el asunto. Comer, beber, trasnochar: intenta hacerlo todo con moderación cuando puedas. Tu cuerpo y tu cerebro te lo agradecerán.
Duerme
Así es. Te quedan unas semanas hasta el Gran Día. Acumula horas de sueño ahora, para que cuando necesites recurrir a reservas, tengas suficiente en el depósito. La buena higiene del sueño es clave en este momento. Comprométete a despertarte y acostarte a la misma hora todos los días. Mientras tu cerebro y cuerpo disfrutan de un tiempo de descanso, tus células se reparan y reponen, preparándote para despertar renovado y lleno de energía.
Respira profundamente
Una de las formas más efectivas de calmar la mente y aumentar tu energía cuando te sientes abrumado es aumentar el flujo de oxígeno por tu cuerpo. Respiraciones profundas y lentas durante el día son un buen comienzo, apoyadas por el uso de oxígeno suplementario a intervalos regulares. Está garantizado que despeja la niebla mental y recarga tu día. Hazlo parte de tu rutina diaria durante la Navidad.
Deja los aparatos
Date un descanso de tu ordenador, teléfono y redes sociales. Disfruta de lo que te rodea. Trabaja en estar presente.

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