Como seres humanos, todos queremos ser felices. ¿Verdad? Es el estado emocional supremo que la mayoría busca a diario. Pero definirlo puede ser complicado. Es bastante subjetivo. Y lo que hace sonreír a una persona puede hacer fruncir el ceño a otra.
Pero en términos generales, la felicidad se caracteriza ampliamente como una combinación de otras emociones. La satisfacción, el contento, la positividad y el cumplimiento experimentados juntos de alguna manera pequeña probablemente significan que nos sentimos felices.
¿Pero qué provoca la felicidad? ¿Y podemos activarla cuando nos sentimos decaídos?
Según un artículo reciente en Psychology Today, “Las investigaciones muestran que gran parte de la felicidad está bajo control personal. Disfrutar regularmente de pequeños placeres, entregarse a actividades desafiantes, fijar y cumplir metas, mantener lazos sociales cercanos y encontrar un propósito más allá de uno mismo aumentan la satisfacción con la vida. No es la felicidad en sí lo que promueve el bienestar, sino la búsqueda misma lo que es clave…”
¡Buenas noticias para todos!
Entonces, ¿y si pudieras mejorar tu forma de vivir y sentirte más feliz este invierno haciendo algunos ajustes sencillos en tu día a día en la búsqueda de la felicidad?
Si eres como el equipo de ClearO2, darte cuenta de que podrías hacer una gran diferencia en tu bienestar mental con unos pequeños cambios ya te habrá convencido.
¿Pero cómo?
Crea una rutina matutina que te fortalezca
¿Te levantas con el ceño fruncido, temiendo el día que tienes por delante? ¡No eres el único! Pero construir un ritual matutino que te prepare para el día es una forma segura de sentirte feliz mientras trabajas. Lo que haces al levantarte marca el tono para el resto del día. Encuentra lo que te hace sonreír al despertar y conviértelo en un hábito.
Practica la gratitud
Una gran rutina para adoptar. Y para todas las edades. Antes de levantarte por la mañana, busca en tu mente cinco cosas por las que estés agradecido. Haz lo mismo cuando te acuestes por la noche. Un estudio psicológico reciente mostró que las personas que muestran gratitud suelen ser más felices, saludables y prósperas.
Respira
No es difícil de lograr, este punto. Pero fácil de pasar por alto. ¿Con qué frecuencia te sientas y simplemente respiras? Notando la entrada y salida de tu aliento. Sin correos, teléfonos ni música que te distraigan. Solo tú y tus pulmones, haciendo lo suyo. Tómate tiempo para ordenar tus pensamientos, disfrutar del silencio y respirar.
Elimina los pensamientos negativos
Un estudio realizado por estudiantes de la Universidad de Madrid encontró que escribir tus pensamientos negativos y luego destruir el papel donde están escritos ayuda a sacarlos de tu mente. Además, los psicólogos recomiendan hacer de esto una práctica habitual para superar un monólogo interno pesimista.
Vive el presente
Tómate tiempo cada día para centrarte en el aquí y ahora. Sabemos que es fácil preocuparse por el mañana y angustiarse por el futuro, pero no hay nada más dañino en la búsqueda de la felicidad que mirar atrás y correr hacia adelante. Detente a apreciar tu vida en este mismo momento.
Dedica tiempo al ejercicio
Encuentra un atajo hacia esas hormonas de la felicidad mediante el movimiento y apostamos a que terminarás sonriendo mientras lo haces. ¿Podrías caminar en lugar de usar el coche? ¿Quizá subir las escaleras en vez de tomar el ascensor? Trata de encontrar maneras de moverte más que formen parte de lo que ya haces. Baila mientras preparas la cena o considera estar de pie en tu escritorio.

Compartir:
Diversión festiva gratuita esta temporada navideña
¿Necesito tomar vitaminas?